-Me enseñaste a ganar, ¿no es así?
A crecer, a observar, a aprender, a sonreír.
¿Por qué eres tú el que se rinde ahora?
¿Por qué tú? ¿Por qué tú y no yo?
¿No era yo la débil? ¿No era yo la que lloraba?
-Nana... tú nunca fuiste débil, siempre... siemp-siempre fuiste la más valiente de los dos.
-No... No. ¡No! ¡¿No lo entiendes?! ¡Si te vas, si te vas.... ¿qué será de mí?!
-Sé que siempre te alzarás. Sé que, aunque estés triste, te levantarás y le sonreirás al mundo, era eso lo que te enseñé, ¿verdad?
-No. No sin ti. Nunca. Nunca más.
-Oye... Na-Nana..., cuando yo...
-¡No! ¡No lo digas, no lo quiero oír!
-Pero tienes que saberlo. Debes saberlo.
-¡No!
-Nana... llegará un momento en que...
-¡No! No, por favor...
-...moriré.
-¡No! ¡Mientes!
-Nana, sabes que no.
-¡Eres un mentiroso!
-(suspira) Venga, Nana, ¿qué tal si contamos nuestra historia?
-(solloza) ¿A quién?
-A todo. Al mundo, a las paredes, a las nubes, a la hierba, todo quedará grabado, venga, empieza tú.
-(Silencio)
-Está bien, Nana. Lo haré yo.
-(Silencio)
-Llegué nuevo al instituto el catorce de septiembre, ¿recuerdas?
-(Silencio)
-Y me recibió una maravillosa chica salida de la nada.
"Escuchar a Paul contar nuestra historia. Verle sonreír aún postrado en una cama de hospital. Siendo fuerte por los dos... es lo que más me demuestra que es un mentiroso. ¿Por qué se empeña en hacerme fuerte? los dos sabemos que no soy capaz de eso. Los dos sabemos que, si yo caigo, no me incorporo, que necesito de su mano para hacerlo. Pero... cuando esa mano no esté, ¿me quedaré oculta en algún agujero negro? ¿Veré pasar la vida ante mis ojos como fotogramas de una película?"
-... fue cuando me animé a decirte hola, al lado de la máquina de snacks, llevabas esas zapatillas tan graciosas...
"¿Por qué, Paul, por qué? No sigas haciendo esto. No sigas luchando. Tú te has retirado, ahora es mi batalla. Deja que la pierda yo sola. No acabes así, de esta forma. Paul... Paul. ¡Paul! ¡Por favor, por favor!"
-(Sollozo)
-... me ayudaste a llevar la mochila cuando lo necesité. (sonrisa torcida)
-(Llanto)
-Me había hecho un feo esguince, pero... ¿quién estaba ahí? (sonrisa amplia)
-(Lágrimas desesperadas)
-Nana, por supuesto. (sonrisa amarga)
-(Grito)
"Así que ese es tu plan. Quieres morir dejando constancia de que existimos, de que no fuimos dos piezas más de un juego de dioses, que éramos libres. Quizá diminutos, poco importantes, pero estábamos ahí, juntos, felices. Teníamos una vida. Una historia."
Paul cuenta él solo nuestra historia. Lo escucho toda la noche con la oreja pegada junto a su pecho. Cuento los latidos de su corazón, el vaivén de su pecho débil.
Lo escucho, hasta que deja de respirar.

GUAU! increible, si yo fuera ella estaría así de destrozada, si un paul en mi vida estuviera así, probablemente estaría peor que ella.
ResponderEliminarGracias por tus textos, siempre me hacen reflexionar, son geniales!
Te quiero muchisimo <3
Que triste, ¿por qué eres tú la única que me comenta mis textos? Snif, snif...
EliminarGracias, you´re the best person in this world:):)