Los arces se inclinan hacia mí. Todo el asfalto, y la tierra, y los pájaros, se detienen a mirar.
El tiempo decide retrasar sus segundos para observarme. El sol colapsa su ciclo, anhelante.
El rayo de luz me alcanza.
Mis párpados cerrados lo perciben. Pero no me atrevo a levantarlos.
Manténte quieta, un poco más. Sólo un poco más.
¿Luz?
¿Por qué hay luz?
Respiro. Vuelvo a respirar. Y el mundo se traga mi respiración.
Esa no es la pregunta correcta.
Una suave brisa me alcanza y tira de las apelmazadas hebras que forman mi cabello.
¿Por qué,
si hay luz,
yo aún
pertenezco
a
la
oscuridad
?
tu texto me ha gustado mucho!!
ResponderEliminarbesos
Bonito texto y bonito blog:)
ResponderEliminarSi aún perteneces a la oscuridad deberás encontrar el camino de vuelta a la luz.
*besos con sonrisas*