El aire de esta casa ha cambiado. Ya no es cálido, ni alegre y jovial. Ahora es frío. A veces, incluso me hace daño.
Ayer nos enteramos definitivamente de tu verdadero estado.
Ayer le di la mano a mamá, y sacamos esas viejas fotografías, ¿te acuerdas de ellas? No, no lo creo. Eras demasiado pequeña como para recordarlo. Pero yo sí lo hago. Lo tengo en la mente. A cada segundo.
Esas fotografías recogían trozos de una pequeña vida. Los vestidos amarillos, las bailarinas, el osito... incluso las primaveras, siempre, siempre, serán tuyos. Y están ahí, en esas fotografías.
Quiero que te quedes con esto.
Con esta carta. Y quiero que me avises el día que la leas. Cuando abras los ojos y la veas, quiero que abras la ventana y me llames. Y yo, allá donde esté, acudiré a tu llamada.
¿Recuerdas que siempre me pedías que tocase el violín?
También está escondido. Pero esta vez lo voy a sacar. Por tí, y sólo por tí. Lo sacaré de su estuche negro de cuero y me iré al metro. Y tocaré. Una. Y otra. Y otra vez. Alguien, alguna vez, se detendrá.
Y cuando me pregunten:
"¿Por qué toca?"
Yo responderé:
"Por tí"
Te quiere, papá
Dedicada a todos aquellos niños y niñas que pasan su infancia encerrados en un hospital

Me has dejado helada, con cada entrada te superas y esta es una de las que más me ha gustado, aunque sabes que me encantan todas.
ResponderEliminarY cuando me pregunten:
"¿Por qué toca?"
Yo responderé:
"Por tí"
Buf es que es increible en serio, como las haces tan reales y geniales?
Te quiero mucho pequeña <3